Grado Decimo
Ciclo Grado Décimo
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| Jose Arturo Fonseca Cardona Licenciado en Educación LER Universidad Católica de Pereira |
INTRODUCCIÓN
La filosofía es una aventura. Es un saber que nos ayuda a organizar nuestras
vidas de una forma inteligente, para que logremos vivir bien, es decir,
desarrollarnos como seres humanos en una comunidad justa.
Los autores hemos creído necesario elaborar un manual completamente nuevo
por estas razones:
Para adaptar los contenidos de estudio a los nuevos currículos establecidos
por el Ministerio de Educación y las Comunidades Autónomas, tras la entrada
en vigor de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE).
Para actualizar los contenidos y las actividades, teniendo en cuenta los últimos
avances tanto de las ciencias como de la propia filosofía.
Para incluir elementos motivadores y nuevas tareas atractivas que ayuden
a mejorar el aprendizaje de esta materia.
Un libro de texto es una herramienta, un recurso disponible para avanzar hacia
un objetivo. El objetivo, en este caso, es aprender filosofía de un modo ameno,
amigable y motivador. Con tal fin, este manual ofrece lo siguiente:
Unas páginas de procedimientos en las que disponemos de las instrucciones
generales para realizar prácticas como el comentario de textos filosóficos,
la disertación, el debate, etc.
Dieciocho unidades didácticas distribuidas en cuatro bloques. Cada bloque
presenta los contenidos de una parcela concreta de la filosofía y cada unidad
didáctica explica con cierto detalle un elemento básico del bloque
correspondiente.
La estructura de las unidades didácticas está diseñada para que el aprendizaje
sea lo más autónomo posible. El estudiante tiene capacidad para comprender
el texto principal sin ayuda, salvo alguna consulta ocasional al diccionario.
La doble página inicial incluye el diálogo de un grupo de jóvenes mediante
el cual se presenta de forma estimulante el tema de estudio de la unidad.
Después, las páginas de desarrollo recogen los contenidos esenciales
de dicho tema, para finalizar con dos páginas de propuestas para
actividades. Las preguntas que aparecen en los márgenes de cada doble
página son cuestiones de autocontrol para comprobar si se ha captado
lo esencial de los contenidos que se exponen en dichas páginas. Por tanto,
esas preguntas pueden servir como base para la preparación de pruebas
de evaluación.
Esta aproximación a la filosofía tiene mucho que aportar a una más completa
formación de las personas en aspectos tan fundamentales para la vida como
el desarrollo de una visión coherente y rigurosa de la realidad, un agudo
sentido crítico bien argumentado, una actitud reflexiva, abierta y dialogante,
y especialmente, una actitud de respeto a todas las personas desde
el reconocimiento mutuo de la igual dignidad de los seres humanos.
PROCEDIMIENTOS
1. La disertación filosófica ..........................................
2. El análisis y el comentario de texto ........................
3. Las definiciones ......................................................
4. El mapa conceptual ................................................
5. El debate y la investigación cooperativa ................
6. La búsqueda de información ..................................
BLOQUE I
El saber y la argumentación
En estos vídeos podrás encontrar algunos argumentos sobre saber filosófico y edades de la filosofía.
También puedes interpretar como aplicas la filosofía en tu vida.
¿Qué es saber?
Todos los hombres desean por naturaleza saber», así comienza la Metafísica de Aristóteles (Grecia, 384-322 a.C.). Esta afirmación ha sido explicada de diversas maneras a lo largo de la historia, y nosotros lo vamos a hacer desde la menesterosidad que caracteriza al ser humano: a diferencia de los animales, el ser humano nace muy desvalido, precisa de un período de crianza y cuidado muy largo, y es muy pobre en instintos y destrezas innatos. A esta menesterosidad se ha de añadir que somos también los únicos capaces de preguntar y preguntarnos, y los únicos que sabemos que vamos a morir. Todas estas son razones para que deseemos «por naturaleza saber» y necesitemos ser educados, mientras que los animales pueden ser adiestrados, pero no educados. Deseamos saber para conocer la realidad y hacernos con ella, y deseamos además orientar nuestra vida para ser felices. Podemos ignorar muchas cosas, porque no son indispensables para conservar nuestra vida, ni nuestra salud física y mental; y otras, incluso, ni siquiera son importantes para lograr una vida feliz. Pero hay otras cuyo desconocimiento puede dañarnos y hasta truncar nuestra vida; y otras que, si las ignoramos, nos conducirán a la infelicidad. Quienes nos han precedido en la historia han elaborado distintos saberes y diferentes concepciones de los mismos según el momento histórico; todos ellos han dado como resultado el ser humano y la sociedad actuales, aunque hay que tener en cuenta que no todos los seres humanos ni todas las sociedades actuales participan en el mismo grado de los distintos saberes.
Bibliografía
Videografía para la actividad
Actividad I
COMPARA 1. ¿Cuáles son las diferencias entre «adiestrar» y «educar»?
2. Pon ejemplos de conocimientos indispensables y de otros que son superfluos para conservar nuestra vida y nuestra salud.
REFLEXIONA 3. ¿Qué te parece fundamental saber para lograr la felicidad?
4. Piensa en algo que sabes y explica las operaciones que has realizado para llegar a saberlo.
RELACIONA 5. Busca en el diccionario los significados de «ignorancia» e «inconsciencia» y di en qué se parecen y en qué se diferencian.
6. Elige un cambio social que hayas estudiado y relaciónalo con las modificaciones producidas por el mismo en la vida cotidiana y con su incidencia en el saber correspondiente.
La historia de nuestro saber
Si intentamos determinar cómo los hombres fueron conociendo y transformando la realidad que los rodeaba, a sí mismos y a los demás hombres, pronto caeremos en la cuenta de que fue gracias al lenguaje oral, primer vehículo de transmisión del saber: elaboraron relatos mediante los cuales contaban a sus compañeros de vida sus descubrimientos, y también sus fantasías, suposiciones y conjeturas. Estos relatos orales se convirtieron después en narraciones escritas, por lo que podemos afirmar que la primera forma de saber que surge en nuestra historia es la literatura. Entre los antiguos griegos, fueron los poetas Homero y Hesíodo quienes recogieron buena parte de los relatos orales y los pusieron por escrito, en forma de poemas épicos y en forma de relatos, llamados mitos. Vamos a detenernos en estas formas de saber.
2.1. El saber mítico
Los mitos fueron las primeras explicaciones de la realidad que se elaboraron en nuestra cultura y son narraciones maravillosas situadas fuera del tiempo histórico y protagonizadas por personajes de carácter divino o heroico. Elaborados por los poetas, los mitos se caracterizan por dos rasgos: Tomados en su conjunto, constituyen una explicación total acerca del origen del universo, del hombre, de la civilización, de la organización social y de todos los aspectos problemáticos de la vida humana. Suponen una manera de pensar, que se plasma en que las fuerzas naturales son concebidas como personas y dioses, y en que los fenómenos naturales y la propia conducta humana dependen de la voluntad caprichosa de los dioses, aunque tanto los hombres como los dioses y los acontecimientos cósmicos aparecen en los mitos sujetos al destino (moira o fatum), una fuerza abstracta que se impone sobre la voluntad de unos y otros. Los mitos, pues, son relatos, subgénero del género literario narrativo, y se hallan muy relacionados con las leyendas y con los cuentos. No son leyendas, porque no relatan hechos fantásticos acaecidos a personajes de la historia o situados en un lugar real; y no son cuentos, porque tienen una pretensión de explicar la realidad que sobrepasa la intención pedagógica y de entretenimiento de los mismos.
Bibliografía
El Saber literario
ACTIVIDADES
COMPARA 7. ¿Siguen vigentes en la actualidad los mitos? Razona la respuesta y pon ejemplos.
8. ¿En qué se parecen y en qué se diferencian los mitos, los cuentos y las leyendas?
INVESTIGA 9. Busca algún ejemplo literario que haya traspasado el lugar y el momento histórico en los que surgió y explica tu elección.
10. Consulta otras definiciones de «literatura» y explícalas; elige la que creas más adecuada a tu experiencia como lector y justifica tu elección.
RECUERDA 11. ¿Cuáles son las características de la obra literaria según Aristóteles?
Bibliografía
BLOQUE II Y III
El saber religioso
Es común a todas las religiones intentar responder a la pregunta sobre el sentido de la vida: cómo, cuándo, para qué surgió y qué nos espera tras la muerte. Elaboran sus respuestas valiéndose no solo de lo revelado en los libros sagrados, como la Torá, la Biblia y el Corán, sino también del saber legado por la tradición y la fe de los creyentes. A diferencia de los demás saberes, las religiones contienen una fuerte dimensión vital y personal que impregna todos los ámbitos de la vida de quienes creen en ellas, porque se saben en presencia de Alguien: Yahvé, Jesucristo, Alá, y porque su visión de sí mismos y de la realidad está penetrada por su fe. Por lo que hace a su relación con el mito y la literatura, las religiones contienen elementos del primero, en cuanto que recurren a explicaciones que sobrepasan la realidad, pero se diferencian del mismo por la fuente de la que nacen, el dato revelado, y por la dimensión vital de la que hemos hablado. Recurren también a la literatura, pues nos presentan relatos, dramatizaciones y poemas, pero no lo hacen con pretensión artística, sino para hacer más comprensibles a los creyentes los contenidos de la fe. En cuanto a su diferencia con la filosofía, radica principalmente en que las religiones parten de verdades indubitables, mientras que la filosofía se pregunta por ellas y no acepta ninguna afirmación como incuestionable. Este hecho no es óbice para que la filosofía se haya ocupado durante siglos, y aún hoy lo siga haciendo, de cuestiones religiosas, dado que las religiones constituyen cosmovisiones que la filosofía, en su pretensión de universalidad y radicalidad, no puede dejar de lado.
LA RELIGIÓN Y LA CIENCIA
La «mirada» de la filosofía
Ya se ha dicho que la filosofía, como nosotros la conocemos, surge en el siglo VI a.C. en Grecia, concretamente en Mileto. Su nacimiento se debe a un cambio en la «mirada» sobre la realidad: mientras que en el mito se mira el mundo circundante con los «ojos» de la imaginación, en la filosofía se mira con los «ojos» de los sentidos y de la razón, y busca en unos y otra los elementos para explicarlo. La filosofía conservará del mito la pretensión de elaborar una explicación de la realidad completa, pero irá eliminando paulatinamente el recurso a la fantasía y a personajes con poderes extraordinarios. La causa de ese cambio de «mirada» es una nueva actitud, la actitud filosófica, que se caracteriza por la admiración, la duda y la conciencia de estar perdido o desorientado en el mundo. En la raíz del pensamiento filosófico se encuentra la admiración ante la regularidad de los fenómenos naturales y el orden apreciable en el conjunto del universo, regularidad y orden que los mitos no consiguieron explicar; admiración también ante la existencia de una naturaleza común a la inmensa diversidad de seres que pueblan el mundo, que ha de ser definida y explicada. Acompaña a la admiración la duda que se suscita en el ser humano cuando toma conciencia de su ignorancia, cuando cae en la cuenta de que lo que creía verdadero puede no serlo; de la duda nacerá una tarea que caracterizará al saber filosófico a lo largo de la historia: preguntar hasta poner de manifiesto los supuestos en los que se apoya cualquier afirmación. La palabra «filosofía» significa «amor a la sabiduría» y surge en el entorno de Sócrates (Grecia, siglo v a.C.), para quien la sabiduría es el más alto anhelo y la ignorancia, el peor de los males. Solo podrá buscar la sabiduría quien se sepa ignorante, por lo que el reconocimiento de la propia ignorancia es el principio de la sabiduría. Y así cabalgará el filósofo de todo tiempo, a caballo entre la ignorancia, de la que es consciente, y la sabiduría, que no termina de alcanzar.
Descargar el siguiente link para observar detalladamente la historia de los filósofos presocraticos
ACTIVIDAD
Explica con tus palabras, y con ejemplos, la admiración, la duda y la conciencia de sentirse perdido en el mundo como origen del conocimiento.
Explica alguno de los problemas que plantea el conocimiento verdadero de la realidad.
Haz lo mismo con respecto al logro de la felicidad.
¿Por qué es importante para ser feliz vivir en una sociedad que aspire a la justicia?. ¿Puede haber alguna persona que no desee ser feliz? Justifica tu respuesta.
RECUERDEN REALIZAR ESTAS ACTIVIDADES Y ENVIARLAS AL CORREO DEL DOCENTE:
fonsecatolica@hotmail.com
La filosofía en su historia
A lo largo de la historia se han sucedido diversos períodos, autores y problemas en el quehacer filosófico. Vamos a exponer a continuación dos divisiones de la historia de la filosofía: la más común, por períodos; y otra, temática, atendiendo a los grandes temas de interés de cada período.
Por períodos Historia de la filosofía antigua, que comprende desde el siglo Vi a.C. hasta el siglo V d.C.; o lo que es lo mismo, desde el primer filósofo del que tenemos noticia, Tales de Mileto, hasta la caída del imperio romano. A este período pertenecen los filósofos presocráticos, los sofistas, Sócrates, Platón, Aristóteles, el estoicismo y el epicureísmo, la filosofía helenística y el neoplatonismo, como figuras y movimientos principales. Historia de la filosofía medieval, que abarca del siglo V al siglo XV, período al que pertenecen, como pensadores más destacados, Agustín de Hipona, san Anselmo, Averroes, Maimónides, Tomás de Aquino y Guillermo de Ockham. Historia de la filosofía renacentista y moderna, desde el siglo XV hasta el XViii, período en el que sobresalen Maquiavelo, Descartes, Leibniz, Spinoza, Voltaire, Rousseau y Kant en el continente europeo, y Hobbes, Locke, Berkeley y Hume en las islas británicas. Historia de la filosofía contemporánea, desde el siglo XiX hasta nuestros días, período en el que surgen multitud de movimientos filosóficos entre los que conviene destacar: – En el siglo XiX: el idealismo alemán (Hegel), la crítica materialista del mismo (Feuerbach y Marx), el vitalismo (Nietzsche), el positivismo (Comte), la hermenéutica (Schleiermacher), el utilitarismo (Stuart Mill) y el historicismo (Dilthey). – En el siglo XX: la fenomenología (Husserl), el pragmatismo (Dewey), la filosofía del lenguaje (Wittgenstein), la escuela de Fráncfort (Horkheimer), el personalismo (Mounier) y el existencialismo (Heidegger, Sartre). – En España: destacan pensadores como Ortega y Gasset, Zubiri, Laín Entralgo y Aranguren.
Filosofía Antigua
Filosofía Medieval
Filosofía Contemporanea
Filosofía Moderna
Filosofía Pos moderna
A Continuación podrán observar en en siguiente mapa conceptual los periodos de la filosofía
Las ontologías categoriales en tela de juicio
Acaso suceda que la comprensión de los entes sea ab initio “categorial”: incluya a priori una serie de
“categorías”. No resulta sin embargo obvio que las categorías tengan que concebirse como regiones –géneros o
clases- de modo tal que comprender algo siendo algo equivalga sin más a subsumir un “particular” en una “esencia
universal” –sea una esencia genérica o una esencia específica. Es necesario –acudiendo al fondo de la cuestiónafrontar
y enfrentar la pregunta siguiente: ¿es seguro e indudable que la “totalidad de lo óntico” se parte y se divide
según “géneros supremos” (regiones o categorías)? Es muy habitual creer esto –tal vez por el hechizo que provoca
en nosotros el “conocimiento clasificatorio” o por otro motivo que hay que localizar- pero cabe dudar de que por
esta vía el problema esté bien enfocado. En general cuando se nos proponen divisiones de la “realidad en su
conjunto” en “clases de objetos” se suelen proyectar repartos tomados de las ciencias –por eso es habitual
adoptarlas como hilo conductor de las ontologías regionales. La distinción entre “ciencias naturales” y “ciencias del
espíritu”, por ejemplo, se proyecta sobre la totalidad de lo óntico induciendo a creer que existen dos grandes clases
de realidades: la realidad natural y la realidad espiritual54. Pero esta tesis y este modo de proceder es, a nuestro
entender, enteramente discutible. Cabe articular otra opción –pendiente, eso sí, de ser desarrollada, argumentada,
explicada-: “dividir” o “repartir” la totalidad de lo óntico según ámbitos del saber: el saber científico, el saber
técnico, el saber moral, el saber político, el saber artístico y el saber religioso; desde esta óptica algo es “científico”
o “artístico” no porque tenga tales o cuales propiedades esenciales ni porque sea subsumible bajo tal o cual género
o clase sino porque, únicamente, ha ingresado en el ámbito de la ciencia o del arte y por eso comparece como tal.
Cada uno de estos ámbitos del saber o formas de comprensión solicita y admite una indagación “ontológico
regional” –eso sí concebida de una modo muy distinto al que encontramos en Husserl o en Heidegger pues su meta,
por ejemplo, nunca puede ser poner de manifiesto la esencia de un género de lo óntico.
ACTIVIDAD I
INGRESAR AL SIGUIENTE LINK LEER TODA LA INFORMACIÓN Y REALIZAR UN MAPA CONCEPTUAL SOBRE EL CONCEPTO DE ONTOLOGÍA Y HERMENEUTICA.
ACTIVIDAD II
EXAMEN
link para el examen
BLOQUE IV Y V
link para el examen
BLOQUE IV Y V
Objetivos y objetos de la filosofía
A lo largo de su historia, la filosofía se ha propuesto dos fines u objetivos: Conocer con verdad la realidad, lo que ha convertido la realidad entera en su primer objeto; la mirada filosófica trata de elaborar una explicación de toda la realidad para descubrir su estructura (el qué, el cómo, el cuándo, etc.) y su sentido (el porqué y el para qué). A esta tarea se dedica la filosofía teórica, así llamada porque el verbo griego theoréin, que en un principio significaba «observar», «contemplar», y se usaba para nombrar la mirada de los espectadores en el teatro, tomó después la significación de entender la diversidad del mundo, comprenderla mediante conceptos y teorías, y expresarla mediante el lenguaje. Por eso se ocupa de las normas de corrección del pensamiento; de la estructura de la realidad, del conocimiento de la misma y del mal que hay en ella frente a Dios; del hombre; de la naturaleza como un todo; de la ciencia y de la técnica; y del lenguaje como herramienta privilegiada para expresar la realidad entera y lo que sabemos de ella. Vivir una vida feliz, objetivo para el que es preciso saber elegir, ordenar adecuadamente los bienes y los fines que pretendemos, y realizar las acciones que nos llevan a ellos, así como participar en la organización de los grupos humanos en los que vivimos, para alcanzar en ellos la justicia y hacer posible que, en su seno, las personas seamos felices. De este objetivo se ocupa la filosofía práctica, que tiene por objeto las acciones libres del hombre en su vertiente individual y social. Son, pues, sus objetos, además de las acciones libres del hombre consideradas individualmente, también de ellas en cuanto miembro de un Estado; las leyes y la legitimidad del propio Estado y de las leyes que rigen en él la vida de los ciudadanos; el lenguaje como instrumento de persuas.
La filosofía en su historia
A lo largo de la historia se han sucedido diversos períodos, autores y problemas en el quehacer filosófico. Vamos a exponer a continuación dos divisiones de la historia de la filosofía: la más común, por períodos; y otra, temática, atendiendo a los grandes temas de interés de cada período.
Por períodos Historia de la filosofía antigua, que comprende desde el siglo Vi a.C. hasta el siglo V d.C.; o lo que es lo mismo, desde el primer filósofo del que tenemos noticia, Tales de Mileto, hasta la caída del imperio romano. A este período pertenecen los filósofos presocráticos, los sofistas, Sócrates, Platón, Aristóteles, el estoicismo y el epicureísmo, la filosofía helenística y el neoplatonismo, como figuras y movimientos principales. Historia de la filosofía medieval, que abarca del siglo V al siglo XV, período al que pertenecen, como pensadores más destacados, Agustín de Hipona, san Anselmo, Averroes, Maimónides, Tomás de Aquino y Guillermo de Ockham. Historia de la filosofía renacentista y moderna, desde el siglo XV hasta el XViii, período en el que sobresalen Maquiavelo, Descartes, Leibniz, Spinoza, Voltaire, Rousseau y Kant en el continente europeo, y Hobbes, Locke, Berkeley y Hume en las islas británicas. Historia de la filosofía contemporánea, desde el siglo XiX hasta nuestros días, período en el que surgen multitud de movimientos filosóficos entre los que conviene destacar: – En el siglo XiX: el idealismo alemán (Hegel), la crítica materialista del mismo (Feuerbach y Marx), el vitalismo (Nietzsche), el positivismo (Comte), la hermenéutica (Schleiermacher), el utilitarismo (Stuart Mill) y el historicismo (Dilthey). – En el siglo XX: la fenomenología (Husserl), el pragmatismo (Dewey), la filosofía del lenguaje (Wittgenstein), la escuela de Fráncfort (Horkheimer), el personalismo (Mounier) y el existencialismo (Heidegger, Sartre). – En España: destacan pensadores como Ortega y Gasset, Zubiri, Laín Entralgo y Aranguren.
Filosofía hoy, ¿para qué?
De todo lo visto hasta ahora podemos sacar algunas conclusiones. En concreto, acerca del saber filosófico, que es un saber crítico y riguroso que pretende conocer la estructura fundamental de la realidad y de la razón misma, entendida la realidad como totalidad de lo que hay, también de la vida personal y social del ser humano. A lo largo de la historia se han ido acumulando las grandes preguntas, que son el centro de la actividad filosófica, y también las respuestas y controversias en torno a tales cuestiones. Cabe ahora preguntarnos si tiene sentido filosofar hoy, cuando las ciencias, la técnica y la tecnología, los llamados «saberes positivos», parecen dominar ya la realidad o les falta muy poco para ello; y cuando los cambios sociales se producen con tal celeridad que parece inútil dedicarse a responder las cuestiones más generales y más radicales. Y la respuesta es que, precisamente por estas razones, es muy necesaria la filosofía, porque: Los saberes positivos, cada uno de ellos ocupado en una parcela de la realidad, deben ser integrados y valorados desde el punto de vista de su contribución a la felicidad de las personas y a la justicia en los grupos humanos. Esta tarea no la realiza ninguno de los saberes no filosóficos. Es necesario reflexionar para conseguir criterios que nos ayuden a superar los prejuicios y dogmatismos que pueblan el saber ordinario sobre la realidad, de nosotros mismos y de nuestras sociedades. Los saberes positivos carecen de instrumentos para cuestionar sus propios prejuicios acerca de la realidad natural y social. Además, hoy convivimos con algunas amenazas especialmente peligrosas en cuanto a la información y el conocimiento, pues la presunta información es muy veloz y supera todas las fronteras, incluso las de la propia intimidad; internet y el teléfono móvil, que tanto nos ayudan en muchos momentos, son, en otros, instrumentos deshumanizadores y que nos alejan de la realidad. Es preciso adoptar una posición crítica que nos permita determinar si hay fines razonables para nuestra vida y cuáles son, de lo que se ha ocupado, desde su origen hasta hoy, la filosofía. Para todo ello es indispensable conocer los conceptos y argumentos que la filosofía ha producido, y elaborar otros nuevos que nos permitan integrar todos los conocimientos en una visión lo más completa posible. Es común la experiencia del niño que, a temprana edad, pregunta sin cesar «¿Esto qué es?» y «¿Por qué?». A la primera pregunta suele bastarle con que se le responda el nombre del objeto por el que pregunta, pero la respuesta a la segunda la encadena con otra igual, y con otra, y continúa sucesivamente con la misma interrogación a partir de cada respuesta, hasta que el adulto se cansa y lo distrae con cualquier juego u objeto cercano, lo que nos lleva a pensar que preguntar y preguntarse es inherente a la condición humana, así como a sospechar de quienes, cansados o interesados, intentan distraernos con juegos u objetos para que dejemos de ha cerlo. Cuando en un momento histórico o en una sociedad los seres humanos renunciamos a preguntar y a preguntarnos, caemos en la desorientación.
ACTIVIDAD
1. Hacer un escrito de una pagina proyectando el objetivo del vídeo.
2. Realizar una sopa de letras con los conceptos filosóficos que se vio en clase virtual.
3. Responder las siguientes preguntas:
a) Para qué le sirvió la materia
b) ¿Usted cree necesario transversalizar (religión, ética, filosofía, politica y humanidades para tener una formación efectiva?



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